Obediencia efectiva

Durante mi experiencia en la industria, he escuchado en muchas ocasiones a mandos, hacer el comentario de, “a mí me respetan bastante…” y/o, “es que no te haces respetar los suficiente…“, refiriéndose a la mano dura.

Desde mi punto de vista, cuando sometemos a alguien cercano a nosotros para que nos obedezca a nuestro antojo, deberíamos tomar conciencia de que, esa persona no nos respeta ni en ese momento, ni nos respetará jamás si no cambiamos nuestra conducta con él, o con ella. Principalmente, porque el respeto suele hacer bastante amistad con el compartir, con el escuchar, y con la humildad, pero nunca con el someter.

En la mayoría de experiencias que yo he vivido, el sometido mantiene esa conducta mientras el que somete se mantiene cerca de él; sin embargo, cuando el que somete se aleja, el sometido cambia su conducta a la de rebelde, y en el terreno profesional, baja el rendimiento, hasta equilibrarlo con el nivel de sometimiento que siente.

J. López

Coach especialista en procesos de autoaprendizaje

 

 

 

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